Los negocios hacen extraños compañeros de cama. Y si no, ¿qué hacen la joven Yoigo casada con la vetusta Movistar? Pues eso: un matrimonio de conveniencia en toda regla.

El amor entre ambas operadoras comenzó hace algunos años, cuando la recién nacida marca de Xfera Móviles ya mantenía relaciones con Vodafone, que la arropaba con su cobertura nacional mientras que Yoigo iba tejiendo su propia red. Pero aquel noviazgo acabó en 2008 por la infidelidad de Yoigo, que prefirió caer rendida a los brazos de Movistar, que le prometió cariño a mejor precio. Vodafone se quedó compuesta y sin una novia que le procuraba unos ingresos de 50 millones de euros al año.

Con el tiempo los lazos entre Movistar y Yoigo se fueron estrechando. Que si “vamos a compartir emplazamientos por aquí”, que si “vamos a renovar nuestros votos de roaming nacional [hasta 2016, como mínimo] por allá”… Hasta que llegó el matrimonio en el tórrido verano de 2013.

El ‘matrimonio’ entre Yoigo y Movistar iba ‘sobre ruedas’ al principio.

El casamiento estuvo rodeado de polémica. Orange y Vodafone no veían con buenos ojos estas nupcias e intentaron romper la alianza que acababan de sellar para que Movistar le permitiese a Yoigo comercializar su ADSL y fibra óptica y ésta a su vez pudiera utilizar su red 4G mientras Telefónica acababa de lanzar la suya.

Y pocos meses después ha llegado el primer embarazo de Yoigo. La operadora es primeriza en esto de tener hijos en forma de OMV. Y en estos momentos se encuentra gestando a Pepephone (otra operadora que quiere dejar de lado a Vodafone). Y hete aquí que Movistar no quiere reconocer a este hijo como suyo (y se niega en redondo a que lleve su apellido 4G).

Yoigo, que se siente maltratada por esta situación, ha intentado solucionar sus diferencias con Movistar, pero esta crisis de pareja no ha podido ser resuelta por la vía del diálogo, de modo que a la filial española de TeliaSonera no le ha quedado más remedio que denunciar ante las autoridades de Competencia.

Se juega mucho: no sólo las casi 500.000 líneas que potencialmente podría migrar Pepephone, sino todas las OMV que podría llegar a acoger bajo su seno a partir de entonces.

¿Cómo acabará esta telenovela? Parece que todavía le quedan unos cuantos capítulos. Y espero que tenga un final feliz.