Practique la ciberseguridad y proteja sus datos, es un foro que sirve tanto a las empresas como a las personas que crean, almacenan y comparten datos en línea.

Pero mientras que las empresas son cada vez más frecuentes y consistentes en hacerlo, el usuario medio todavía está lejos de lograr una práctica de seguridad ideal.

CIBERSEGURIDAD: PROTEJA SUS DATOS SABIENDO LO QUE SON

Toda la información que existe en Internet sobre nuestra vida real, como datos de identificación como el nombre, la dirección, el correo electrónico o el número de teléfono, o datos más específicos como la raza, la religión, las creencias políticas y el estado de salud, crea datos personales.

Es a partir de estos datos que las empresas que los recogen construyen un perfil virtual para cada usuario, y es este perfil el que se negocia en línea. La mayoría de estos datos se nos solicitan cuando utilizamos servicios en línea, como cuando realizamos compras o nos registramos en aplicaciones y redes sociales.

Estos datos personales deben ser privados, es decir, compartidos únicamente entre usted y la empresa o el servicio que los solicita, y utilizados únicamente para realizar la función para la que han sido solicitados. Lamentablemente, sabemos que este no es el caso.

Toda la información que intencionalmente compartimos sobre nuestras vidas en las redes sociales también se incluye en cada uno de nuestros libros de datos personales.

Datos voluntarios e involuntarios

ciberseguridad
Cada vez que publicamos mensajes sobre el restaurante donde fuimos a cenar, sobre la película que fuimos a ver o cuando publicamos fotos de familia durante nuestras vacaciones, estamos añadiendo datos personales que pueden ser recogidos para completar nuestro perfil.

Para completar el portafolio, aún quedan aquellos que no proporcionamos intencionadamente, pero que “damos involuntariamente” cuando, por ejemplo, consultamos el clima o el GPS que nos proporciona nuestra geolocalización.

Todos estos datos se han convertido en el llamado “petróleo” del siglo XXI. Las empresas que gestionan contenidos, productos y servicios online han encontrado modelos de negocio altamente rentables para recoger, gestionar y negociar esta información. Publicidad dirigida y marketing o investigación de mercado son sólo algunos de ellos.

Por qué debemos proteger nuestros datos
Nuestros datos personales son el ingrediente básico del negocio millonario que tiene lugar entre grandes grupos financieros, y sin embargo lo ofrecemos de forma gratuita, a cambio del acceso a un servicio o a una red social.

Lo que a muchos les parece una situación inevitable en el mundo digital, ya que estamos obligados a proporcionarlos si no queremos poder entrar en ese mundo, para otros es la observación de que hemos tenido demasiado poco “cuidado” de nuestros datos personales y, por lo tanto, hemos renunciado a un recurso económico precioso.

Si no me “gustan” mis datos personales, ¿quién lo hará? ¡Aparentemente, todo el mundo! De los gobiernos a las empresas, de los criminales profesionales a los piratas aficionados.

Usos delictivos
Frente a tantas partes interesadas, nuestros datos personales han acabado siendo utilizados para muchas cosas con las que no nos gustaría que se involucraran en la vida real.

Desde cometer delitos hasta manipular elecciones, desde dar visibilidad a noticias falsas hasta poner nuestro ordenador o smartphone a trabajar en redes de hackers remotas.

También pueden, si se ponen al servicio de grandes empresas o de gobiernos con intereses “especiales”, proporcionar a estas entidades un enorme poder de control sobre determinados grupos de población o sobre la opinión pública.

Estas razones nos parecen más que suficientes para que cada uno de nosotros preste cada vez más atención a los problemas de ciberseguridad y proteja sus datos en todas sus actividades en línea.

Aunque la Unión Europea ha hecho un gran esfuerzo para sensibilizar a los ciudadanos sobre la necesidad de proteger y combatir el acceso ilegal a los datos personales mediante la creación del Reglamento General de Protección de Datos (RGP), el panorama sigue siendo poco conocido.

Es difícil garantizar que las personas controlen su información personal dentro de la Unión Europea cuando la vida en Internet es mundial y cuando muchas de las empresas que comercian con tales datos están repartidas por diferentes zonas geográficas y leyes y siguen siendo muy reacias a renunciar a su “petróleo”.

Por otro lado, también tenemos piratas que rápidamente encuentran soluciones nuevas y creativas para invadir los mecanismos de protección, no permitiendo que los equipos técnicos que los crearon desarrollen recursos oportunos para corregir las fallas expuestas.

Esto significa que la ciberseguridad sigue siendo la prevención y las mejores prácticas que podemos tener en nuestra vida diaria en Internet. He aquí algunos consejos para ti.

No comparta demasiado en las redes sociales
Sabemos que es muy fácil compartir demasiada información y compartir información errónea en las redes sociales. No se sienta en casa hablando con sus amigos sobre su vida, mostrando a su familia y exponiendo todas sus rutinas y hábitos.

No estás en casa hablando con tus amigos, sino en un escenario público donde muchos extraños pueden ver.

No se tiente a mostrar que usted también lo hace o que también lo tiene porque otros lo muestran. Piensa antes de publicar sobre a quién puedes ver más allá de tus amigos, quién puede conservar tu información y cómo esa información puede comprometerte en el futuro si cae en las manos equivocadas.

Actualizar siempre la configuración de privacidad y seguridad
Es válido para cualquier aplicación, cualquier red social, cualquier software o sistema operativo. Actualizar y configurar. Actualizar y configurar, siempre. Es trabajo duro, aburrido, pero vale la pena.

Las actualizaciones ofrecen nuevas formas de combatir los virus u otros tipos de piratería. Usted puede pensar que son demasiado frecuentes, pero eso es una buena señal.

Esto significa que, al igual que los piratas siempre están trabajando en nuevas formas de violar la seguridad, los técnicos siempre están contrarrestando con nuevas actualizaciones de seguridad. Entra en el baile y sigue el ritmo de la ciberseguridad.

Revisar la privacidad y la configuración de las cookies es otro dolor de cabeza, pero también vale la pena. Gracias a las regulaciones y leyes que se han creado, las empresas están cada vez más obligadas a crear estos entornos.

Lo hacen de una manera que se contradice y se nota en la forma en que dificultan el trabajo de configuración, pero no se rinden. Configure todo lo que pueda y, si cree que la empresa no se está comportando bien, quéjese e informe en todas partes, especialmente en los servicios de protección de datos.

Siempre use un antivirus y tenga cuidado con lo que hace clic o toca.
Proteja todos sus dispositivos, desde PCs de sobremesa hasta portátiles y teléfonos inteligentes.

Es muy probable que los ataques de piratería empeoren a medida que nos conectamos cada vez más a través de Internet, por lo que se trata de una acción esencial para su seguridad.

Un buen antivirus, siempre actualizado, es una ayuda valiosa contra las infracciones de seguridad que pueden conducir a sus contraseñas y datos personales.

No haga clic en ningún enlace o correo electrónico que reciba porque es una gran puerta de entrada a su mundo personal y una amenaza real para la ciberseguridad.

Y si usted es uno de esos usuarios que quiere probar todo lo nuevo, siga adelante con precaución porque son los que prueban productos y servicios los que también terminan experimentando problemas de seguridad con estas nuevas funciones de primera mano.

Contraseñas largas y complicadas
Este es quizás el consejo más antiguo que se puede dar, pero aún así el más efectivo. Frases largas y complicadas pueden formar verdaderos muros de seguridad para sus datos personales.

Recuerde que la tecnología avanza de tal manera que va más allá de nuestra capacidad de anticipar lo que podría salir mal o tener consecuencias graves.

Protégete siempre y, si algo va mal con tu contraseña, no pienses sólo en cambiarla y reiniciar el dispositivo. Hágalo, pero también haga un informe público en línea sobre el fraude que le ocurrió a usted.

Crear una página sobre infracciones a la ciberseguridad, hablar de ello en las redes sociales e informar de ello a la Comisión Nacional de Protección de Datos. Conozca sus derechos y exija que se cumplan. También está trabajando en la ciberseguridad y la protección de sus datos.