Apple está una vez más en el punto de mira por su intento de gestionar la degradada vida de la batería de los iPhones. Como resultado, la agencia francesa de competencia y fraude, DGCCRF, multó a Apple con 25 millones de euros por ralentizar intencionadamente el rendimiento de los iPhones más antiguos. Un problema que comenzó a plantearse en 2016, y que parece estar siendo resuelto.

Después de que Apple admitió que disminuyó el rendimiento del iPhone 6S, culpando a la batería, las demandas pronto siguieron.

Apple fue multada con 25 millones de euros en Francia

Muchos consideraban que la cuestión, centrada en la gestión de las baterías, era un intento de obligar a los usuarios a actualizar su equipo sin justificación. Apple finalmente liberó la apelación, pero aceptó pagar la multa y publicó un prominente comunicado de prensa en su sitio web francés.

Apple fue acusado de bajar artificialmente el rendimiento de los iPhones más antiguos para obligar a los usuarios a comprar otro. En 2017, la compañía dijo que esto era cierto, pero afirmó que la intención no era un método cínico de engordar su resultado final. En cambio, estas ralentizaciones fueron diseñadas para reducir el uso de la CPU de los dispositivos más antiguos, lo que llevaría a una degradación del rendimiento de la batería.

En esencia, los teléfonos se ralentizan para evitar el apagado prematuro. El rendimiento se perdió entonces en beneficio de una mala operación, contrariamente a lo que la empresa prometió.

Apple: El acuerdo con las autoridades permitirá remediar las quejas

Varios usuarios y grupos de consumidores (incluidos los propios gobiernos) han dado a conocer su indignación, sobre todo porque Apple nunca antes lo había dejado claro. En ese sentido, a principios de 2018, las autoridades francesas comenzaron a investigar el programa, tratando de ver si había alguna verdad en la idea de que Apple estaba haciendo que los dispositivos funcionales parecieran obsoletos. Apple, en ese momento, se disculpó y ofreció descuentos en el reemplazo de la batería, con 11 millones de personas que pagaron 29 dólares por una nueva.

Desde entonces, Apple ha insistido en que reestructuró el sistema de administración de energía del iPhone 11 para mantener la batería más saludable por más tiempo. Y le dijo a France24 que acogía con satisfacción el acuerdo, diciendo que se comprometía a hacer teléfonos inteligentes que duraran “tanto como fuera posible”.

En ese sentido, la compañía mostrará este mes un banner en la página del iPhone de Apple Francia. Como podemos leer, allí dice que Apple ha cometido una práctica comercial engañosa y ha pagado una multa para resolver el asunto.