Saber cómo optimizar Windows 10 es una de las cosas que más les interesa a los cibernautas en la actualidad. Es entendible, puesto que este sistema operativo ha resultado ser eficaz pese a las críticas recibidas al principio. Si te cuentas entre ellos, no necesitas buscar más. Aquí y ahora te enseñaremos todos los trucos para sacarle el mayor provecho.

1. Analizando el equipo en búsqueda de virus

Puede que suene innecesario, pero no lo es. Muchas veces los equipos operan a menor rapidez por culpa de algún virus. Por ende, antes de que procedamos a ver cómo optimizar tu sistema operativo, conviene analizarlo. Si el resultado es bueno, procede a poner en práctica nuestros consejos. En caso contrario, detente a limpiar tu ordenador.

2. Reiniciar periódicamente

Esta opción puede parecer brusca y tediosa, aunque ayuda enormemente a optimizar Windows 10. Se trata de reiniciar tu ordenador cada vez en que cierres algún software pesado; por ejemplo, un videojuego que exija mucha memoria RAM.

La lógica de hacerlo radica en que en ocasiones los programas no se cierran completamente, lo que deja datos abiertos. Estos se traducen más tarde en un descenso en el rendimiento de tu equipo. Sin embargo, si lo reinicias estarás asegurándote de no dejar rastro alguno de ellos.

Este es, a decir verdad, el truco menos agradable. Aun así, los resultados que ofrece son buenos, y no cuesta prácticamente nada realizarlo. Además, no es con todas las aplicaciones, sino únicamente con las pesadas.

3. Aprovechar la ayuda nativa

Como si Windows 10 no fuera ya un sistema sin comparación, resulta que tiene incorporado un asistente virtual. Este último se ocupa de revisar periódicamente el sistema en búsqueda de archivos que obstruyan el rendimiento. Puedes dejar que lo haga solo o encargarte tú personalmente.

3.1 Pasos para manejar el asistente de modo manual

  • Haz clic derecho en “Inicio” y elige el panel de control.
  • Dirígete a la sección llamada “Solución de problemas”, y espera a que abra un menú.
  • Elige qué zona quieres rastrear: hardware, elementos de seguridad, redes de todo tipo, etc. Puedes decidirte por una o por varias simultáneamente. Ya después espera a que te arroje un resultado.

4. Apagar Cortana

Sin dudas, Cortana es un gran apoyo. No obstante, a la hora de optimizar Windows 10 puede convertirse en un problema. Este asistente, aunque funcional, consume una gran cantidad de energía y de recursos. Esto es especialmente desventajoso si tu equipo es anticuado.

En caso de que no sea moderno, lo mejor es que desactives a Cortana. Hacerlo es sumamente sencillo. Simplemente abre el asistente y ve a “Configuración”. Ya allí, haz clic en “Desactivar Cortana”. ¡Listo!, ya tu ordenador gozará de un mejor rendimiento.

5. Limpiar tu disco duro

El uso continuo ocasiona que tu ordenador vaya guardando un montón de archivos que a largo plazo te resultan inútiles. Entre ellos están archivos temporales, caché acumulado, etc. En un todo, se trata de datos que te sirvieron en algún momento pero que ahora son un peso innecesario.

Para deshacerte de todo y optimizar Windows 10, hazle una limpieza a tu disco duro. Hay varias opciones que te pueden ayudar. Una es realizarlo desde el sistema operativo. Otra es recurrir a diversos programas que lo hacen por ti. Procura que la alternativa que escojas elimine los datos y, a la vez, libere el registro del equipo.

A estas alturas optimizar Windows 10 no te suena tan difícil, ¿cierto? No dudes en aplicar lo que te hemos mostrado. Te damos plena garantía de que, cualquiera que sea el truco que elijas, verás cómo mejora considerablemente el rendimiento.