Los fabricantes de teléfonos inteligentes siempre están a la búsqueda de la innovación. De cada generación se esperan cámaras, pantallas y procesamiento más evolucionados. Sin embargo, a pesar de las mejoras en la autonomía y los métodos de carga, las baterías de los dispositivos no parecen estar a la altura de este ritmo. Los teléfonos inteligentes han estado usando la batería de litio actual desde hace algunos años.

Sin embargo, parece que el escenario podría cambiar pronto. Según noticias recientes, Samsung podría lanzar en los próximos años un smartphone con batería de grafeno.

El grafeno es una de las formas cristalinas del carbono, al igual que el grafito. Sin embargo, este elemento es uno de los materiales más pequeños, finos, ligeros y flexibles entre los conductores y los semiconductores de potencia. Con numerosas aplicaciones posibles, el componente también se puede utilizar en baterías de teléfonos inteligentes (y otros dispositivos).

Solo de esta descripción se puede ver uno de los aspectos positivos de la batería de grafeno, que es el ahorro de espacio físico en la estructura del smartphone, e incluso un paso más en la construcción de dispositivos flexibles. Pero estos no son los mayores beneficios en el uso de este material.

Ventajas de la batería de grafeno

En la práctica, una batería de grafeno puede representar dos novedades muy solicitadas por los propietarios de teléfonos inteligentes.

La primera es una mayor capacidad, ya que la batería de grafeno puede tener hasta un 45% más de carga que las baterías de litio actuales. Y cuanto mayor es la carga, mayor es la autonomía. En otras palabras, una batería de grafeno podría mantener el teléfono celular alejado del enchufe por mucho más tiempo.

Aquí es donde entra en juego otra gran ventaja de la batería de grafeno, el menor tiempo de carga. Debido a que el material conduce mejor la electricidad, una batería con esta construcción puede lograr un tiempo de carga hasta 5 veces más rápido que las baterías de litio.

Para darle una mejor idea, un modelo de batería de grafeno ya producido cargó todos sus 4.800 mAh en menos de 15 minutos. En un smartphone actual, este tiempo no es suficiente para alcanzar ni siquiera el 20% de su carga.

Debido a que el grafeno es más resistente, estas baterías también tienen una vida útil más larga y menos posibilidades de sufrir daños, incluidos daños físicos. Incluso el riesgo de explosión, que ya es bajo en los modelos actuales, se reduce.

Por ahora, la batería de grafeno todavía tiene un alto coste de producción. Sin embargo, la producción a gran escala y el desarrollo de tecnologías de materiales pueden cambiar este escenario.

De hecho, el uso de estas baterías ya es una vieja expectativa de Samsung. Desde 2017 el fabricante coreano da señales de que busca reemplazar las baterías de litio. Ahora, queda por ver si esta será la próxima gran innovación de los teléfonos inteligentes.