Después de la crisis sanitaria que tuvo confinada tres meses a la población y el parón económico habido por esta situación, ha llegada la caída de nuestra economía a niveles de la larga y dura crisis vivida en la última década. Las noticias sobre cuánto va a durar esta situación no son nada halagüeñas y es necesaria una profunda reflexión de toda la sociedad sobre cómo poder aportar nuestro granito de arena a la recuperación.

Cómo podemos ayudar a nuestra economía

Para entender nuestro argumento, conviene que expliquemos la importancia que ha tenido internet en la situación tan dura que se ha vivido. Y es que, durante el confinamiento la red de redes ha proporcionado diversión, pero también ha mantenido viva la llama económica gracias al comercio online. Es especialmente destacable el papel de este medio para la supervivencia de pequeños negocios locales, en donde la venta online les ha permitido sobrevivir.

Pequeñas plataformas online como Salchicheros, BO de Shalom, Diatem o Trozos y Telas ejemplifican negocios que han sabido mantenerse a flote gracias a su visión de las plataformas digitales como fuente de negocio. Es importante que el consumidor no sólo mire a las grandes plataformas de venta: a día de hoy, muchísimos pequeños comercios disponen de plataforma de venta online, en donde podemos encontrar todo tipo de productos adecuados a nuestras necesidades.

Y, llegados a este punto, es necesario reflexionar sobre la necesidad de seguir moviendo la economía en esos pequeños negocios. No hay mejor manera para conseguir la reactivación pues, además de poder mantener ese negocio y sus empleados, también generamos unos impuestos que repercutirán directamente sobre nuestra economía, al contrario que otras famosas plataformas de venta cuyos beneficios se declaran en otros países.

Algunos ejemplos interesantes

Sirvan como ejemplos de buen hacer y de negocios hacia los que, como ciudadanos, alguno de los cuatro que vamos a mencionar a continuación. El primero de todos es Salchicheros, una tienda online dedicada a la venta en exclusiva de productos cárnicos de la marca Casa Vallés.

Otro ejemplo de pequeño comercio de proximidad es BO de Shalom, que además de ser una tienda de vinos, licores y productos gourmet con sede en Lleida, también cumple un papel social con su proyecto empresarial, integrando a personas con discapacidad intelectual y mental en su plantilla de trabajadores.

Diatem es un pequeño negocio online con una treintena de empleados, dedicado a la venta de materiales para la construcción en seco, aislamiento térmico y acústico y materiales para la protección pasiva contra el fuego. Un negocio encaminado al profesional de la construcción.

Finalmente, Trozos y Telas es una tienda online dedicada a la venta de todo tipo de telas para costura, tapicería, disfraces, tejidos infantiles, etc. A lo largo de este período tan crítico la empresa de Manresa (Barcelona) ha servido infinidad de telas de originales estampados para la confección de mascarillas, algo que se ha vuelto imprescindible en nuestra vida.

Todos ellos son pequeños negocios de proximidad que cada día abren sus puertas para todos nosotros y que también atienden de manera física a sus clientes en sus locales y tiendas. El disponer de una plataforma de venta online les ha permitido continuar su actividad.

Es importante que nos demos cuenta que estos pequeños negocios se pueden encontrar en todos los ámbitos económicos: alimentación, contrucción, decoración, moda, etc. Esto quiere decir que siempre encontraremos una pequeña tienda que se dedique al sector que estamos buscando. Es tu responsabilidad ayudar a nuestra maltrecha economía comprando en ellos y en las pequeñas tiendas de barrio. Sólo así, entre todos, podremos superar este difícil momento.