Los accidentes con teléfonos inteligentes son extremadamente raros, pero siempre causan gran preocupación. Cuando se escuchan estas noticias, es imposible no preguntarse si ese dispositivo que siempre está cerca representa un riesgo.

Sin embargo, no importa lo seguros que sean, los teléfonos inteligentes piden algunas precauciones para evitar accidentes, al igual que cualquier otro dispositivo electrónico.

Normalmente, las causas de las explosiones de los teléfonos inteligentes o de los cargadores de baterías son causadas por el sobrecalentamiento. Sin embargo, varios factores pueden llevar a este sobrecalentamiento:

Efectos de fabricación

Vale la pena empezar con la advertencia de que esa es la situación menos probable. Actualmente, todos los grandes fabricantes invierten algo en la seguridad de los teléfonos inteligentes y sus elementos. Sin embargo, esta no es una situación imposible.

Otro punto importante es comprar sólo los dispositivos que han sido certificados en Brasil. Esto asegura que el teléfono móvil ha pasado todas las pruebas y evaluaciones necesarias para evitar accidentes.

Grietas internas

A diferencia de las fallas de fábrica, una grieta puede ser causada por caídas o impactos de mayor fuerza. Una vez más, este es un caso raro, ya que los dispositivos también tienen protección contra este tipo de daños.

Sin embargo, después de derribar el teléfono, incluso si no hay problemas aparentes en la pantalla o en el marco trasero, esté atento para ver si está funcionando normalmente.

Accesorios de origen dudoso

Ahorrar siempre es bueno, pero con algo de cuidado. Los accesorios “piratas”, como los auriculares y especialmente los adaptadores y los cargadores de baterías, pueden acabar costando mucho más.

Los productos originales, incluso los de marcas más baratas, también necesitan pasar una serie de pruebas de seguridad. Sin embargo, este no es el caso de los accesorios falsificados, que se venden sin ningún tipo de certificación.

Cargador que no sale de la salida

Siempre que se enchufa a la toma de corriente, un cargador o adaptador transporta energía eléctrica. Por lo tanto, cualquier situación inusual, como una sobrecarga repentina, puede causar que el dispositivo se sobrecaliente. Dependiendo de la intensidad, el cargador puede incendiarse o incluso explotar.

Errores de carga

Los smartphones están ahora equipados con dispositivos de seguridad que evitan que el dispositivo se sobrecargue, incluso después de largos periodos de tiempo en el cargador.

Sin embargo, lo más seguro es que el teléfono no permanezca en el cargador durante toda una noche, por ejemplo. Lo ideal es desconectar el dispositivo (y el cargador) cuando haya alcanzado el 100% del nivel de carga.

Señales de alerta

Además de estas precauciones, también es válido estar siempre atento a las señales de que el smartphone puede estar sufriendo algún tipo de sobrecalentamiento.

La más obvia de estas señales es la temperatura de la estructura del propio dispositivo. Después de un tiempo de actividades más pesadas, como jugar a juegos y videos, es normal que el smartphone se caliente un poco más. Sin embargo, si nota que la diferencia es demasiado grande, puede haber algo mal.

Lo mismo ocurre con la duración de la batería. Muy bien, después de unos meses de uso, el autónomo no es lo mismo que un teléfono móvil nuevo. Pero si la carga desaparece mucho más rápido que antes, incluso si no ha accedido a sus funciones, vale la pena prestar atención. Lo mismo ocurre con los dispositivos que se apagan “de la nada”.

En cualquiera de estas situaciones, lo mejor es llevar su smartphone a un centro de servicio autorizado.